Comenzamos nuestro ciclo de entrevistas de Candombe con el amigo Pepe “Titán” Silva, que amablemente nos acompañó en nuestra primera entrevista personal.

Cobijados en la Casa de la Cultura Afrouruguaya, que amablemente nos abrió sus puertas, pudimos charlar con Titán y conocer sus comienzos en el Candombe, su opinión sobre diversos temas candomberos y su opinión sobre la actualidad del Candombe.

Backstage de la entrevista a Pepe “Titán” Silva

Transcripción de la entrevista con Pepe “Titán” Silva

Mi nombre es Francisco Silva, me dicen “Titán” y toco en Batea de Tacuarí, Palermo.

Siempre me gustó el candombe, me largué a los 14 años a tocar, en la calle, porque, como todo, los padres no lo dejan porque es chico, pero un día fue más fuerte que yo y me largué a tocar.

Hice mi primer llamada con 18 años en Camerún, salía en frente del clínicas esa comparsa. Donde toqué con varios conocidos de hoy por hoy, Leonel de Ávila es uno, Matias Graña… y bueno, desde ahí nunca más dejé.
Dejé 2 años y volví a tocar por mi hermano Julio. No estaba tocando y un día me invitaron a la comparsa de ellos donde salían, a La Cristina ahí en Aires Puros, y bueno, y yo no estaba tocando, y me colgué un tambor, y no he parado, y no pienso parar tampoco.

El Candombe para mi es muchas cosas, es amor, es respeto, es dedicación también, y vuelvo a repetir, es respeto. Hay que respetar lo que amamos. Yo creo que el tema de los referentes hay que respetarlo, es primordial, porque ellos son los que nos enseñan de ésto. Nosotros que somos jóvenes tenemos que aprender de ellos, de los viejos candomberos.

El Candombe, cuando yo arranqué, tenía 14 años, era diferente, no era como hoy por hoy que cualquiera se cuelga un tambor y toca los tambores, y no es así. O sea, no es me cuelgo el tambor y toco el tambor, no. Me cuelgo el tambor, y tengo que poner oído, prestar atención, y sentir lo que estoy haciendo, y respetar a los referentes.
Ese código hoy por hoy se perdió me parece, hoy por hoy cualquiera se cuelga un tambor, viene toca, y toca lo que quiere, y no es así. hay gente que no respeta ni a la comparsa, ni al toque de la comparsa. Hay gente que viene, toca como quiere, y para mi no es así. Para mi hay que tener un poquito de respeto hacia la comparsa, hacia la gente, porque vos no podés comprarte un tambor y venir a una comparsa nueva y tocar lo que vos quieras. Para mi uno se tiene que amoldar a la comparsa en la que está y no la comparsa en la que está a quien viene a tocar. Yo creo que ese código se perdió.
Yo creo que el tambor está de moda, se compran un tambor, se lo cuelgan y salen a la calle y no es así, y vos los ves y nos saben como colgarse un tambor ni como caminar. Y hay gente que no respeta, de repente viene sonando la cuerda y un referente te mira porque venís mal o estás tocando otra cosa que no tocan ellos, y hay gente a la que no le importa, miran para el costado, y sigue tocando. Me parece que ese código se perdió. Creo que es el código principal en ésto.

Cuando me largué a tocar de más chico, tocaba Piano. Toqué muchos años Piano, hasta que un día cuando vine para Palermo, estábamos con Ejido, se necesitaba repique y me animé a tocar repique, y bueno, desde ahí hasta ahora toco repique, pero yo soy piano de ley, mi tambor de cabecera es el Piano. Repico porque me gust, es más, me gusta el repique más que el Piano, el Repique tiene más libertad, es otro el sabor, es así…

Cuando pisé Isla de Flores por primera vez, mi primera llamada con 18 años, es como si fuera ahora de repente, una llamada este año, se siente nervios, por más llamada que tengas arriba se sienten nervios, la espera es muy larga, ya el día anterior empezás a sentir esos nervios, que querés largar y querés salir, y bueno, cuando estás ahí esperando para salir es una cosa de locos.
Uno también espera eso, salir, tocar, y ver que la gente se está divirtiendo y siendo feliz con lo que uno hace. Eso es lo que más rescato de todo esto.

Mi sobrenombre se debe a… un hermano de la vida le llamo yo, Julio Morales. Después que estuve esos 2 años sin salir, cuando volví, que empecé a tocar en su comparsa, en La Cristina, me decidía salir en Ejido, en Las Cuerdas de Ejido. Un día vino a verme a ensayar Julio, y hicimos la tirada larga del ensayo de toda la Llamada.
Se me rompe el palo, y yo venía repicando sin palo, solo con la mano y un pedacito de palo, y bueno, Julio ahí me puso Titán.
Así salió mi sobrenombre, bueno, el me lo puso y así quedó, y la mayoría de la gente me llama así.

La llamada es muy comercial digamos, o sea, hay horarios, hay días, o sea, ante, había horarios y había días para tener una organización, está perfecto, pero se tocaba por la camiseta digamos. Antes se tocaba por la camiseta, hoy por hoy ya creo que no, ya muchos, o sea, digamos todas las comparsas, y me incluyo porque yo estoy dentro de ella, tocamos por algo, por algún premio o algo.
Lo que veo es que hay comparsas que tocan por premios y no por gustos. Por ejemplo una llamada, yo toco por gusto, porque me gusta, pero hay comparsas y veo tocadores que no lo hacen, que lo hacen por el simple hecho de la competencia, que está perfecto, porque es una competencia, pero yo creo que antes de competir hay que disfrutar, y hay gente que no disfruta.

La llamada de San Baltasar es diferente a la Llamada normal, o sea, en los tiempos de antes, el día de Llamada era el 6 de enero. Ese era el día que tenían libre para tocar y mostrar su cultura.
La Llamada de San Baltasar es mucho más linda, que la llamada normal digamos, porque tenés más contacto con la gente.
De repente vos venís desfilando y se te tira mucha gente a bailar adelante y es más lindo. O sea, en las Llamadas estás más restringido de repente, pero la Llamada de San Baltasar es linda…

Palermo es un barrio que de Lunes a Viernes lo ves, y es bien tranquilo el barrio. Es un barrio tranquilo, de gente que va y viene a trabajar y hay negocios y todo.
Pero lo que son Sábados y Domingo es diferente, vos bajás un día de semana, vos bajás un día de semana a Palermo, y bajás un sábado o domingo y no tiene nada que ver, no tiene nada que ver un día de semana con un fin de semana.
Palermo… digamos que es la cuna, digamos que es la cuna del candombe.
Le debo mucho a Palermo… le debo mucho a Palermo.

Y referentes hay un montón, hay un montón de tocadores. Por ejemplo, en repique está Perico, en Piano está Malumba, y hay un montón de referentes, hay que prestar atención y mirar mucho.
Uno de los referentes y bueno, jefe de cuerda, es Luis Gimenez.
Yo le debo mucho a Luis Gimenez, fue un hombre que siempre conmigo se portó muy bien, que me enseña no solo de la vida y de Candombe, sino de como manejarse en esto que amamos, que es el Candombe… o sea, códigos, volvemos a lo mismo de antes, enseña códigos, que hoy por hoy, nosotros los jóvenes, hay algunos que no los tenemos. Hay gurises como yo por ejemplo, que si tienen códigos, porque prestan atención y tienen la humildad de parar el oído a escuchar, pero hay otros que no, y Luis es una de esas personas que te habla, te transmite los códigos, y lógicamente te llama la atención cuando te equivocás.
O sea, es una persona muy correcta, muy derecha, y bueno, como tocador, no tengo palabras.

Un Milongón es cadencia… es cadencia, es sabor.
Hoy por hoy muy pocas cuerdas, o… no se si muy pocas cuerdas, capaz que ninguna, hace un milongón.
Yo creo que el tema del milongón es un tema muy rico.
Yo creo que no es colgarte un tambor y tocar, y que suene más fuerte o más rápido, no… esto es música, esto hay que gozarlo.
Yo creo que primero, antes que tocar rápido y fuerte, tenemos que aprender a tocar un milongón, para saber lo que es el Candombe, saber lo que es la música, y, hablo por mi, gozarse… yo la verdad que me gozo tocando un milongón.
Es lindo la base de los pianos, es lindo el jugueteo de los repiques, y es lindo los chicos que llevan bien ahí, marcado, es lindo, y hoy por hoy hay comparsas que no los hacen, de repente capaz que se piensan que por sonar más fuerte, y más rápido, son las que le ganan a otra comparsa de repente, y yo creo que no, yo creo que esto es música, y hay que disfrutar, y es saber lo que estamos haciendo.

El Candombe hoy por hoy, es medio difícil, porque hay comparsas que hacen muchas cosas nuevas… de repente hacen muchas cosas nuevas un año, que de repente hay gente que le gusta, hay gente que no, hay gente que dice que eso en el candombe no puede ir, que tienen que ser raíces.
De repente al otro año, vuelven a salir, y vuelven a las raíces, y el Candombe yo creo que va evolucionando, va evolucionando, lo qe se está perdiendo un poco es la cultura me parece… el tema de la cultura me parece que se está perdiendo un poco.
Por ejemplo, ya no ves gramilleros como los de antes, o sea, hay muchas cosas que escasean hoy por hoy.
Hay bailarinas que no sienten lo que hacen, hay tocadores que de repente a veces no sentimos lo que estamos haciendo y son cosas que se van perdiendo de a poco.
Yo creo que habría que volver un poco a las raíces. O sea, está bueno lo innovador y todo, está bárbaro, pero no hay que olvidarse de las raíces.

Nos gustaría escuchar sus opiniones sobre la entrevista… las leemos todas!

5 COMENTARIOS

  1. esto engrandece las raices por favor pongan mas de esto y otros abrazo candombero desde Guarilo de LOmas de Zamora Argentina

  2. la idea es muy buena , pero lo dicho por el entrevistado , pienso que el trata de tomar un protagonismo que no debe ser quien cuelga un tambor sabe que ademas del gusto personal debe de respetar primero a los grandes referentes del candombe , como por ejemplo perico gularte malumba gimenez y muchos mas ,seria muy bueno que trabajara con mas humildad acercando jovenes y enseñarles lo que significa el candombe que es nuestro legado y tambien su toque, para nunca perder nuestro patrimonio.

  3. Esta bueno el ciclo de entrevistas, en mi humilde opinion tendrian que entrevistar gente referente del candombe y creo que este muchacho no es para nada un referente. Saludos a todos!!

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